Análisis, Política

9 webs imprescindibles para ‘hooligans’ de la política

Internet es la fiesta de la información. De la buena y de la mala. Estas son algunas de los mejores (hay muchos y muy buenos) digitales y blogs de análisis si quieres seguir con rigor la política.

EUROPA
1. Politico
2. EuroPPBlog
3. European Policy Centre

ESPAÑA
4. Politikon
5. Piedras de papel
6. Agenda Pública
7. Fundación Alternativas

GALICIA
8. Calidonia.eu

CATALUNYA
9. Cercle Gerrymandering

BONUS: Si te gustan los datos, la sección Politics de FiveThirtyEight es espectacular.

Si conoces alguno más, ¡no dudes en comentar!

Estándar
Análisis, Compostimes, Política

Grecia, agente doble

Deuda-Grecia

Nos cuesta entender Europa. Nos cuesta entender la Unión. Y nos sobran los motivos. La entrada de Syriza en el tablero de Burópolis (Bruselas) y la preventiva irrelevancia con que la mayoría de Estados miembros se han sentado a jugar en el Stratego heleno acelera las corrientes de fondo, sean estas Podemos o la UKIP: Allí no importamos, farfulla el pueblo llano.

Pero lo cierto es que Syriza ha venido a abrir una trampilla imprevista en el rumbo económico de la UE. Una trampilla reducida, excesivamente frágil, y en la que Grecia podría tener pasaporte doble. O dentro, con nuestras exigencias, o fuera, sin ellas y sin Euro. Los resortes de la administración europea ya han activado el protocolo de una hipotética Grexit. En 2012 se diseñó un plan de emergencia que vuelve a cobrar vigencia. La nacionalización de filiales bancarias griegas en países vecinos traslada un mensaje.  Rumania y Bulgaria, no me las toquen. Con Ucrania, con Crimea y con Grecia; no nos podemos permitir un polvorín en el balcón del Mar Muerto.

No hay escenario imposible en la Europa de la crisis W. Syriza y la Unión —dígase, Alemania y en menor medida Francia— aún están a tiempo de forjar un apretón de manos definitivo. Hoy por hoy, es harto difícil pensar que Merkel cambiará el semblante. Pero animada por otros socios, como Italia y sobre todo tras las declaraciones de Juncker (“hemos pecado contra la dignidad de los ciudadanos de Grecia, Portugal y a menuda Irlanda”), podría flexibilizar sus objetivos. De igual modo le ocurrirá a Tsipras, sin pareja ni aliado en la verbena del Eurogrupo.

El gráfico que encabeza este artículo sirvió a los politólogos Hyx y Hoyland para explicar el diseño institucional de la UE y, concretamente, cómo los Estados miembros fijan las políticas de la Comisión y tratan de limitar su deriva política. Esto es, que se desvíe del propósito inicial para la que fue concebida. Lo que podemos ver es una adaptación al llamado “triángulo de preferencias gubernamentales” según proximidad a izquierda o derecha, y en cuanto a su postura sobre el pago de deuda —intereses, plazos, etc—. Así, identificamos a cuatro actores. Antes, tengamos en cuenta que la sintonía de todos los socios europeos —guiados por la comanda germana—sobre las políticas de austeridad encarriló las negociaciones sobre las políticas de la Comisión.

Por tanto, hablamos por un lado de los países más reacios a soliviantar los plazos de Grecia, los mismos que tienen más caudales en su sistema financiero. No nos equivoquemos, en este grupo está España. Y al otro lado, no excesivamente distantes de los primeros, los Estados interesados en que Berlín pierda fuelle y ofrezca más margen de maniobra a países tradicionalmente con poca visibilidad en Bruselas.

El tercer actor, el nuevo en la escena, es Atenas. Syriza, alejada a izquierda del tradicional discurso de centro-izquierda europeo, de facto no es más que una reconfiguración de la tradición original socialdemócrata para el nuevo siglo. El partido de Tsipras ha encontrado en la deuda el eje rotacional de su mensaje. Un factor de alta sensibilidad. El agente galvanizador de la opinión pública griega y de otros lugares en el Sur del continente.

grecia-acreedores

La Comisión, el agente delegado, es la cuarta en discordia. Quien, en aras de la política económica común, está sujeta a los cambios de corriente tan poco habituales en Burópolis.  Con los ojos puestos en el ascenso de nuevas fuerzas contrarias a la austeridad, un logro de Syriza puede tener un efecto multiplicador. Si Grecia es capaz de colocar el mensaje de la emergencia social y la flexibilidad de plazos en el gobierno europeo, la correlación de fuerzas en el triángulo habrá cambiado, aunque sea un ápice.

Allí no nos entienden. Europa no nos entiende. La tensión de la cuerda es máxima. La trampilla que se ha abierto es la de Grecia, agente doble: Quédate, págame y podremos hablar; o adiós Burópolis, adiós al Euro.

Imagen destacada: Echo net

Estándar
Análisis, Compostimes, Política

Canto traballaron os nosos deputados?

Houbo un tempo en que a transparencia era un termo, un concepto, monopolizado polas pasarelas de moda. Mais agora, na época da renovación das mensaxes políticas con arrebatos gramscianos de pinta, Laclau e colorea; a transparencia é unha ferramenta do open data —e como tal, do open government—  posta en práctica tamén en Galicia, con máis debe que haber. O Parlamento de Galicia vén de publicar a súa memoria lexislativa do ano 2014 con información sobre a actividade da Cámara, como o número de reunións, procedementos lexislativos e solicitudes de información dos grupos, entre outros.

Porén, a diferenza da web do Congreso dos Deputados, os galegos non podemos coñecer á distancia dun clic o número de intervencións ou preguntas formuladas polos nosos representantes nos salóns do Pazo do Hórreo. Únicamente, a presidencia ofrece datos a nivel agregado e, de xeito excepcional, clasificados por grupos parlamentares.

O pasado ano, os deputados reuníronse en pleno 23 veces, polas 26 da mesa de portavoces e as 51 da mesa da Cámara. Se falamos das comisións, a de Economía, Facenda e Orzamentos foi a que convocou máis xuntanzas (39), seguida da comisión de Seguridade Viaria (34) e a de Sanidade, Políticas Sociais e Emprego (27).

Reunións das comisións

No eido dos procedementos lexislativos levados adiante polos grupos, foron aprobadas 13 leis, entre as que destacan a 1/2014 de lingua portuguesa e vínculos coa lusofonía, a modificación da 12/2013 de garantías sanitarias ou a 2/2014 pola non discriminación do colectivo LGTB. Vexamos o resto dos procedementos aprobados, nos que destaca o escaso éxito das propostas elevadas ao Congreso, aínda que prosperou a proposta do BNG sobre devolución das preferentes:Procedementos lexislativos aprobados

Examinando os procedementos de control e impulso promovidos, hai un dato que non pasa desapercibido. O parlamento galego ten un auténtico enguedello burocrático: un total de 3618 proposicións non de lei atópanse en fase de trámite. Con todo, hai que dicir que os grupos presentaron 2455 durante o último curso parlamentar.

Procementos de control e impulso

Asemade, a institución emitiu 7 declaracións institucionais que, como tal, teñen un alto poder simbólico. Dúas delas fan referencia a Palestina, sobre o recoñecemento do Estado palestino e o seu pobo. As restantes, son unha conmemoración ás vítimas do Holocausto polo seu día, un comunicado sobre o rapto de nenas en Nixeria por parte de Boko Haram, o apoio ao .gal, así como ao xeito, á pesca tradicional e unha solicitude de indulto a Ana María González Outerelo e Tamara Vidal García, condenadas a tres anos de cárcere por participaren nun piquete durante unha folga en 2010.

Como diciamos con anterioridade, a única posibilidade de analizar a actividade de cada grupo nesta memoria é mediante as solicitudes de información (datos, informes, en definitiva, respostas ás preguntas dos deputados) que dirixen á presidencia do Parlamento e que esta, ao abeiro do artigo 9 do regulamento, está obrigada a facilitar.

É aquí onde se constatan as diferenzas entre o partido do goberno e a oposición. O Partido Popular só realizou en 6 ocasións requerimentos de información. En cambio, o grupo socialista presentou 517 solicitudes, 28,7 de media por cada un dos 18 escanos que se sentan no hemiciclo. Alternativa Galega de Esquerda fixo 53, que dá como resultado 6,6 peticións por cada parlamentario. Neste caso, dos 9 cos que principiou a lexislatura, o grupo reduciuse a 7, trala marcha de Carmen Sueiro e Consuelo Martinez, esta en novembro do pasado ano. De aí que, para elaborarmos a media, tiveramos en conta a 8 deputados. Por último, o BNG solicitou 44 veces información, arredor de 6,2 por escano; por ningunha do Grupo Mixto.

Solicitudes de información

Podermos fiscalizar a tarefa pública dos deputados da Cámara galega non debería ir da man de lembrar que é precisamente eso, pública. A transparencia é o último exemplo dun tren que collemos tarde e mal. Coñecer a actividade parlamentaria co máximo detalle achega máis a polítca aos cidadáns que calquera slogan baleiro de campaña, mais coido que non tomaremos nota de inmediato.

Imaxe destacada: Parlamento de Galicia

Estándar
Análisis, Compostimes, Política

España y partidos frente al espejo

El centro político siempre ha sido una suerte de obsesión en la España pos78. Es frecuente escuchar de boca de la opinión pública epítetos del estilo “hace falta un buen partido de centro”, “es un político centrado”, “vamos a ir a por el centro” o “somos de centro”. Esta última es una vieja arenga del aznarismo de comienzos de siglo, muchas veces parodiada por un programa que nunca debió marcharse, como la buena compañía: El Guiñol de Canal +.

La última de las soflamas pro-centro es la de —albricias y tambores— Podemos. Concretamente, Pablo Iglesias ha manifestado antes del discurso tangencial al del fin de la historia de Fukuyama, la intención de ocupar “la centralidad del tablero”. Sin embargo, el último barómetro publicado por el CIS arroja que los españoles creen que la formación violeta es la más radicalizada, en el plano ideológico.

Mucho antes de la pelea por el centro, en España siempre se ha preguntado si eres de derechas o izquierdas inmediatamente después de tu equipo de fútbol. Pues bien, la balanza cae hacia el lado izquierdo, pero partiendo de una mayoría en el centro, como muestra el siguiente gráfico.

©Mario Nespereira

©Mario Nespereira

La media de los españoles en el eje izquierda-derecha se sitúa en el 4,55. Es decir, en posiciones que podríamos simplificar como el centro-izquierda. ¿España es de derechas? Podría decirse que, hoy por hoy, no. Veremos a continuación, que el partido que más se asemeja a estas coordenadas es el PSOE —ay, el SOE— que todavía aguanta el gap con el voto de clase, como demuestra Jorge Galindo aquí. Mas Ferraz no sacado aún el barco de las rocas.  No sería descabellado preguntarnos, por tanto, a qué se debe la travesía en el desierto del socialismo; pero sabemos que a la hora de depositar el voto en la urna juegan una serie de variables que no siempre reflejan las encuestas. Por eso, y por otros motivos, el CIS considera la intención de voto directa como un indicador no fiable —extraído de preguntas de “respuesta espontánea”—, y elabora —cocina— una estimación de voto sobre aquellos que consideran válidos y en la que computan otras magnitudes.

¿España es de derechas? Podría decirse que, hoy por hoy, no.

¿Y qué partidos consideran los españoles que tienen posiciones más radicales? Puede parecer un contrasentido, pero los dos partidos con mayor intención de voto en las encuestas: Podemos y PP. Los encuestados creen —insisto en diferenciarlo del voto— que los de Pablo Iglesias no tienen mucho de centrados. Quizás así se entienda la voluntad de expandir su mensaje fuera de su target natural. Y es un hecho que lo están consiguiendo, pues Izquierda Unida presenta datos similares, ligeramente más moderados, pero no se ha ganado ni de lejos las simpatías del elector medio español. 

Si analizamos los datos del PP y los ponemos en solfa con los de los otros partidos, a ojos de la opinión pública, en Génova siguen teniendo el monopolio de la derecha en un espectro que va desde el centro hasta la diestra más purista. Los datos de UPyD y Ciudadanos hacen pirámide en el centro, aunque Albert Rivera ha colocado mejor su discurso en el centro-izquierda y el centro-derecha. Visto así, si preguntamos a la gente qué diferencias ideológicas tienen uno y otro partido no recibiremos a cambio una respuesta clara.

©Mario Nespereira

©Mario Nespereira

Lo que hemos descrito con mala letra en este post es la imagen que tenemos de nosotros mismos como seres políticos y de nuestros partidos a nivel Estado, que incluyen además unas altas tasas de desconocimiento. En base a que el partido de gobierno y el partido de moda no se perciben como transversales podría caber una hipótesis de que la política en España se ha polarizado. Pero esa tesis ya no nos ocupa.

Estándar
Análisis, Compostimes, Política

Historias lusas para non durmir

Na Europa do Sur hai seis anos que é inverno. Portugal, España, Italia e Grecia practican a maiéutica –os diálogos de Sócrates— para descubrir cada un a súa propia verdade no espello do outro. Pablo Iglesias e Beiras ollan para Alexis Tsipras. Pedro Sánchez e Matteo Renzi, novo blairismo en mangas de camisa. E Mariano baila con Passos Coelho ao ritmo simétrico que impón ser o “partido da orde”: Nada con nós, sen nós, nada.

Portugal celebra o 374 aniversario da súa independencia do Reino de Castela sen algueirada. A crise retallou os días festivos no país da saudade. No 1580, corenta aristócratas –Os corenta conjurados— erguéronse contra a casa dos Habsburgo dacabalo do liderado de João Pinto Ribeiro e as reminiscencias xesuítas do Padre António Vieira e o doutor André de Almada. É o primeiro de decembro de 1640 e Filipe IV de España e IV de Portugal , “o Rei Planeta”, ten varias frontes abertos. Un, os lusos entran no Pazo da Ribeira e reteñen á Duquesa de Mantúa baixo berros de “liberdade”: Dous, a coñecida como a Revolta dos Cataláns sufocada posteriormente co tratado dos Pirineos. Portugal, España e Cataluña. En Iberia os cambios de rumbo son só de dirección.

Voltamos. Ao sur do Miño, as conxuras do 2014 son diálogos introspectivos.Os lusos preguntan: ti tamén, Sócrates? Sen demasiadas esperanzas de que a misiva salte os muros do cárcere de Évora, onde o antigo primeiro ministro, José Sócrates, cumpre prisión preventiva por delitos de fraude fiscal, branqueo de capitais e corrupción. É el. O adolescente engaiolado polos cravos da Revolución do 74 que medra no PS. O enxeñeiro civil agarimado polos deuses arbitrarios do carisma que foi a París a estudar Teoría Política e, quen sabe, ver en perspectiva unha hipotética presidencia da República, como apostaban algunhas quinielas. Sócrates. Ferido pola forma na que abandonou São Bento, o seu criterio comezaba a recuperar crédito e na televisión pública lusa, na RTP, as súas aparicións eran máis frecuentes. “Fun obrigado a pedir o rescate”, laiouse nunha entrevista en 2013.

socrates ionline

“Todos saben como lamento esta decisión que adopto en defensa do interese nacional. Loitarei para que teña os mínimos custes para a poboación”. Abril de 2011. A decisión é o rescate de 80.000 millóns de euros solicitados á UE e as palabras son do ex xefe do executivo portugués. En España, a espada de Damocles leva 11 meses no lombo de Zapatero tralo “custe o que me custe” de maio de 2010. O Sur pecha os ollos para se protexer do golpe. Está a piques de comezar a fase tecnócrata da crise, a de Papademos en Grecia e Monti en Italia. A dimisión de Sócrates chega despois que o Parlamento torcera a cara ao seu plan de axuste.

O traslado a París emula á frase de Ingrid Bergman a Humphrey Bogart en Casablanca, cando os nazis están ás portas da cidade: “Oh, Rick! O mundo derrúbase e nós namorámonos” Portugal esmorece e Sócrates vive á francesa, escribindo o seu libro “A confianza no mundo: Sobre a tortura en democracia”, no reduto socialista de Hollande. Mais, aínda ten tempo de compartir mesa co fiscal xeral dous días antes de entrar no calabozo.

Conta Javier Martín, correspondente de EL PAÍS en Lisboa, que os amos caeron. Que o país era unha bicefalia dirixida polo socialista e o banqueiro do Espirito Santo, santo e seña de Portugal, Ricardo Salgado. Porén, a podremia da corrupción cernou o binomio. Eran os DDT –Dono Disto Tudo—. A fin do imperio, como resumiu de forma excepcional o diario local Público, saldouse coa detención do banqueiro o pasado mes de xullo e cunha comparecencia parlamentaria o vindeiro 9 de decembro. O BEP era o maior banco privado do país. Unha entidade con 150 anos de historia que hoxe está condenada pola Xustiza portuguesa por agochar bonos de Lehman Brothers, entre outras falcatruadas empresariais que puxeron na diana da quebra ao banco.

DDT ricardo salgado

Os naipes do Portugal socrático caen da forma en que o Coronel Bill Kilgore, en Apocalypse Now,  pousa as cartas da morte sobre os cadáveres dos civís asasinados pola mariña: “É para que o saiban os Charlies (Vietcong)”. A venda de Portugal Telecom (PT), a xoia da coroa, á brasileira Oi, está no limbo memorístico, a piques de saír da zona de shock e entrar no terreo do trauma colectivo.

En política, con frencuencia, detrás de cada amigo hai un inimigo común. Neste caso, trátase de Carlos Alexandre, o xuíz responsable do Tribunal Central de Investigación Criminal e o primeiro en fixar prisión preventiva para Sócrates e tres millóns de fianza a Salgado, no marco da operación Monte Branco. Alexandre, fillo de carteiro, é protagonista da mística habitual que arrodea aos chamados “superxuíces”. Atribúenlle a frase: “Comigo, a verdade falará máis alto que o diñeiro”.

Mentres, os socialistas, que acaban de pechar o seu XX Congreso, fan ao igual que Portugal, expiación de culpas. O socialismo europeo, afeito en grande medida á zona de confort do sistema, atravesa unha metacrise. O seu caladoiro tradicional de voto esfarélase como o azucre no café: sen punch entre os novos, precarizada a clase media e sen poder de reacción ante movementos de esquerda de novo cuño, máis áxiles e menos burocratizados. Con todo, aínda conservan posibilidades de éxito, cun novo xefe de filas que xestione o furacán. António Costa, 53 anos, alcalde de Lisboa, ex de case todo, vén de gañar as primarias a dirixir o PS no mes de setembro. Menos agraciado para a pantalla, pediu ao partido que o caso Sócrates ficara á marxe: “Hai que separar a política dos sentimentos”. O importante para Costa era que Francisco Assis, eurodeputado e aspirante en 2011 a liderar o PS, e o antigo sindicalista Joao Proença deixaran de afiar os coitelos e ensinar as feridas do segurismo –os fieis ao anterior secretario xeral, António José Seguro—. Pero, dende hai meses, o consenso no Partido Socialista conxúgase en condicional.

1 d. S (despois de Sócrates e todo o que aquela época significaba). 2015. Segue a ser inverno no Sur de Europa. Albíscanse treboadas.

Imaxe destacada: AP/Francisco Seco

Estándar
Análisis, Compostimes, Política

Galicia vella (e II): o 80-20

As nosas soidades,
veñen de tan lonxe
como as horas do reloxio
Manuel Antonio, De catro a catro

No artigo anterior diriximos a mirada cara o envellecemento que vén de padecer Galicia nas últimas décadas e o puxemos en relación cos indicadores básicos europeos. Con todo, desta tentaremos ollar non tanto cara fóra e si no xeito no que está distribuída a poboación dentro do país.
Existe un dito máis ou menos espallado que se resume en que o 80% dos galegos reside no 20% do territorio. O que chamaremos como “80-20”.

Lembramos que un 75% da poboación galega vive nas provincias atlánticas, A Coruña e Pontevedra. E que o 25% restante, arredor de 700.000 persoas, atopámolo nas provincias de interior, Lugo e Ourense. Nos últimos dez anos, A Coruña percibiu un incremento demográfico de 38.000 persoas e Pontevedra sumou 42.000 cidadáns máis. Que non nos leve a engano: o aumento é moi pequeno, mais implica que o escaso crecemento rexistrado en Galicia dende o 2003, nomeadamente 56.000 habitantes segundo datos do IGE, é “chuchado” polas provincias debruzadas no Atlántico, posto que no mesmo período Lugo perdeu 11.000 habitantes e Ourense 12.000.

Dos 20 concellos máis poboados de Galicia, só 3 están fóra da franxa costeira atlantica.

Un exemplo acaído deste “80-20” aconteceu o pasado verán. Os problemas coas peaxes e retencións de tráfico na AP-9 –coñecida como a Autopista do Atlántico— levou a titulares coma este de Carlos Punzón, xornalista de La Voz de Galicia:  “O 44% dos galegos vive nos municipios atravesados pola AP-9”. Ou o que é o mesmo, Audasa comunica mediante o seu trazado a 1,2 millóns de galegos que viven en 38 dos 314 concellos existentes. A peza, ademais sinala: “Só os nove municipios máis interiores e máis afectados pola crise industrial de entre todos os veciños da AP-9 perderon poboación desde que se comezou a construír a infraestrutura (aló polo 2000)”.

Dos 20 concellos máis poboados de Galicia, só 3 están fóra da franxa costeira en cuestión. Dous se contamos a Compostela, Ames e Ponteareas, dos cales o máis afastado está a 40 quilómetros do mar. As dúas do interior son –adiviñan?—: Ourense e Lugo.

franja atlántica

Non só a balanza demográfica de Galicia bascula cara a súa parte máis occidental, senón que a dispersión –un dos nosos trazos diferenciais— é visiblemente máis notoria no interior. Vexan este mapa  das densidades de poboación dentro de eurrorexión Galicia-norte de Portugal. Semella que  aos veciños lusos lles acontece o mesmo.

image (2)

Polo tanto, é lóxico que as áreas con máis concentración de cidadáns estean localizadas na costa, como precisa estoutro mapa. E como se traduce a concentración de poboación en determinadas zonas? Frecuentemente, en que os concellos teñen máis facilidades para prestar determinados servizos públicos, por motivos varios –por exemplo: recadación fiscal a nivel local, núcleos de poboación menos espallados ou infraestruturas— e que propician a aparición de niveis administrativos supramunicipais. En Galicia temos dous destes chanzos: as mancomunidades e a área metropolitana de Vigo. No canto das primeiras, das 40 existentes, a meirande parte adícanse á recollida de lixo e outros servizos básicos. E algunhas, como o caso da Mancomunidade do Morrazo, acumulan débedas.

Namentres á beira do mar deseñan áreas metropolitanas, no leste a fotografía é en branco e negro

Pola contra, á area metropolitana de Vigo, “cunha densidade de poboación case tres veces superior á media provincia”, segundo á Xunta, abrangue 14 concellos e 480.000 habitantes, un 17% do total de galegos. O goberno autonómico tentou tecer unha rede arredor da cidade máis poboada de Galicia para “unha nova organización da estrutura administrativa local, que evite duplicidade e mellora a coordinación entre os entes existentes”. E quen gobernaría no chamado “Gran Vigo”? A lei 4/2012, que recolle o texto disposto en 2005 –non foi aprobado daquela pola disolución do Parlamento— , prevé a constitución dunha asemblea metropolitana encabezada por un presidente e dous vicepresidentes, ademais dunha comisión de cooperación. Un esqueleto administrativo que ofrece a dúbida de se se convertirá nunha “microdeputación dentro dunha deputación”.

Galicia_densidade_de_poboacion

Namentres á beira do mar deseñan áreas metropolitanas, no leste a fotografía é en branco e negro. O IGE publica acotío –e difunde na súa conta de Twitter— gráficas coma estas. Nelas, amosan a fractura demográfica interna. Un 80-20 non só cuantitativo, senón tamén cualitativo. En Lugo e Ourense son menos e máis vellos. Menos e máis espallados. Na fronteira oriental con Portugal, un de cada tres fogares está composto por persoas da terceira idade. O mesmo acontece nas zonas do Courel e Os Ancares, xunto coas comarcas de Sarria, Chantada e Lemos. O caso é tan extremo, que nos mesmos lugares, só un de cada dez fogares conta cun rapaz por debaixo dos 16 anos.

image (1)

O litoral do nordés, hai moitos fogares de idade elevada, mais a escaseza de rapaces non é tan extrema como no caso anterior. Unha vez máis, a saúde demográfica é para a provincia de Pontevedra. Entre un 15% e un 20% de fogares “vellos” e un 30% (de media) de familias con mozos.

image

Os problemas de despoboamento de Galicia son compartidos se ollamos cara algúns países de Europa. Porén, hai un desequilibrio endóxeno que condena á metade do territorio á irrelevancia e ao abandono. Que Galicia cae cara o mar sábeno xeógrafos e poetas. Mais cómpren algo máis que análises para que este 80-20 acabe mudando, polo menos, nun 60-40.

Estándar
Análisis, Compostimes, Política

Galicia vella (I): Radiografía do inverno

Non é só casualidade que, cada vez que Galicia aparece nos telexornais por mor dun suceso, o plano prototípico sexa o dunha señora con mandil, botas de media caña e unha fouce na man á volta da leira. É que, guste ou non, sexa bo ou malo, somos un país vello. Non obstante, e nos mesmos telexornais, con especial énfase nos propios, apenas se aborda o quid da cuestión. A demografía, a nosa estrutura poblacional, non está na axenda política nin na mediática. Absolutamente ningún goberno autonómico ubicou nunca o envellecemento como eixo central do seu programa. Se cadra, a sabendas de que cómpren moitos máis anos que un par de lexislaturas para comezar a recoller os froitos. Mais nós imos facer unha aproximación ao asunto.

Galicia ten, segundo datos oficiais do Padrón Municipal de Habitantes, 2.782.128 habitantes, dos cales un 48,2% son homes e un 51,7% mulleres e un 75,6% do total se concentra nas provincias da corredoira atlántica, A Coruña (41,1%) e Pontevedra (34, 5%). Temos unha densidade de poboación de 94,5 habitantes por quilómetro cadrado e unha idade mediana, a 1 de xaneiro de 2013, de 45,1 anos. Dende o ano 2010, cando a taxa de crecemento continuo da poboación foi 0, comezou un cambio de tendencia ao abeiro da caída demográfica das provincias de Lugo e Ourense,  rexistrando un -0,8 e -0,9 respectivamente. E segundo o  Instituto Galego de Estatística (IGE), as taxas de natalidade e fecundidade “despois do máximo alcanzado no 2008, todas as provincias agás Lugo, presentan índices inferiores aos rexistrados no ano anterior”. 2008, o ano da crise.

Daquela, a nosa pirámide de poboación resulta así:

Pirámide de poboación Galicia 2013

A pirámide, ademáis de sinalar a distribución da poboación por grupos de idade, permite facer algunhas predicións sobre o pasado, presente e futuro do territorio. Así, ollamos que a xeración do baby boom (a dos anos 60 do pasado século) é máis numerosa que a base da figura, a que representa á mocidade e aos nenos. Particularmente, o envellecemento faise máis acusado no sexo masculino cando se traspasa a barreira dos 80-85 anos. Unha circunstancia especialmente sensible no índice de envellecemento actual (a relación entre o número de maiores de 65 anos e menores de 15 anos)  e na súa traxectoria ao longo das últimas décadas:

Índice de envellecemento de Galicia

Se a realidade non toma outra faciana, dentro de poucas décadas a diferenza entre a parte superior da pirámide,a  terceira idade, e a base, a xuventude, será máis e máis grande, con todo o que iso conleva. Mesmo acontece que en provincias como a de Ourense, existen 10.000 pensionistas máis que contribuíntes, un custe imposible de asumir durante moitos máis anos para o sistema público de Seguridade Social.
É especialmente ilustrativo o descenso da porcentaxe de galegos menores de 20 anos dende mediados da década dos 70 e, desta volta, a redución das diferenzas entre sexos

Porcentaxe galegos menores 20 anos

E outro indicativo máis que podemos enunciar así: dende o ano 1975, a idade media dos habitantes de Galicia nunca descendeu. Nin un só ano. Os galegos son, de media, 10 anos máis vellos que hai 40. E subindo. Ante semellante traxectoria, como é posible que ningunha administración se teña amosado nin sequera preocupada pola hemorraxia demográfica do país?

Idade media en Galicia

Galicia coa perspectiva europea: O Horizonte 2020

Bruxelas e máis a Xunta de Galicia deseñaron un plan de dinamización para o combater o chamado “inverno demográfico”. En marzo de 2010, cando a segunda recesión desta crise W, a UE debuxou as tres liñas mestras do crecemento  no continente durante os seguintes 10 anos: crecemento “intelixente, sostible e integrado”. O goberno autonómico aproveitou entón para avanzar o seu Plan a tres anos (2013-2016) –de onde extraemos os datos expostos a continuación— para tomar algunhas referencias como punto de partida.
Mentres que a densidade de poboación europea é  de aproximadamente 16 habitantes por quilómetro cadrado, a galega se eleva ata os 94. Os países do norte e do leste do continente poden influír en que a cifra continental considerablemente máis baixa.
Porén, a porcentaxe de poboación menor de 14 anos era hai dous anos catro puntos menor en Galicia (11%) que en Europa (15%). Ao contrario que na porcentaxe de habitantes maiores de 65 anos: en Galicia é un 22% e en Europa, menos, un 17%.
Dende logo, o número de fillos por muller é a todas luces insuficiente en ámbolos casos, moi afastados do 2,1 preciso para acadar o relevo xeracional. No Vello Continente é de 1,59 e en Galicia de 1,07. En consecuencia, é lóxico que a nosa taxa de natalidade (7,9 fillos por 1000 habitantes) nin se achegue á media europea: 10, 4.

Ben entrados no mes de outubro e cos mercurios en caída, o inverno demográfico galego semella ser algo máis que un proceso estacional que comparte con Europa. Mais Galicia –polo menos desta vez— toma a dianteira.

Imaxe destacada: ©Sara Rodríguez Acevedo

Estándar